astronauta con cohete y planetas

¿Cómo optimizar posts antiguos y aumentar el tráfico a tu blog?

Tan pronto como terminas de publicar un nuevo artículo en tu blog tienes que empezar a preparar el siguiente.

Es un ciclo sin fin que acostumbra a exigir que se cumplan plazos muy exigentes. Si además no dispones de un calendario editorial que te permita planificar y monitorizar todas tus acciones, es muy fácil que se deje de prestar atención al contenido que ya se ha publicado anteriormente, que te olvides de su existencia y que cometas errores que pueden llegar a ser muy perjudiciales para tu web.

¿Tienes artículos en tu blog que no acaban de funcionar o que han perdido fuerza con el tiempo? En el post de hoy te explicaremos cómo optimizar contenidos antiguos paso a paso y aumentar el tráfico a tu blog gracias a todos esos artículos de los que ni siquiera te acuerdas.

¿Por qué optimizar los posts antiguos de tu blog?

freddie mercury i want to break free captura del videoclip

Ha llegado la hora de poner orden en nuestro blog.

Nuestra forma de escribir cambia con el paso del tiempo. Si a eso le sumamos que el SEO está en constante evolución, es posible que si das con un post que se publicó hace 5 años te lleves las manos a la cabeza y hasta se te escape un grito, ya sea por cómo está escrito, porque tiene una extensión tan breve que se asemeja a la de un telegrama o porque no aporta nada.

Y sí, optimizar los artículos de tu blog es beneficioso para toda tu web, pero ¿sabías que también te ayudará a mejorar la relación con tus clientes?

Es posible que al principio redactaras artículos sin tener en cuenta a tu buyer persona. Nadie duda de la importancia de optimizar un post para generar más tráfico y mejorar el SEO, pero tu blog también debe ser capaz de responder a las necesidades de tus lectores, ofrecerles lo que les interesa y garantizar que su experiencia en tu web es satisfactoria.

Si sientes que tus artículos ya no son interesantes para tu público objetivo y que tal vez no acaban de adaptarse a sus intereses, ha llegado la hora de modificarlos.

Algunos motivos para optimizar tus contenidos antiguos y aprovechar el potencial de tu blog son los siguientes:

Ahorrarás tiempo (y dinero)

Tanto si te encargas tú mismo de los contenidos de tu blog como si cuentas con un equipo de redactores, optimizar un post es un proceso más rápido y económico que la creación de un contenido desde cero.

Además, le estarás dando una segunda oportunidad a un post que en su momento no acabó de cuajar, y que ahora, años después, podría ser un elemento clave para aumentar el CTR (porcentaje de clics) de tu web.

Mejorarás el SEO de tu web

Corregirás malas prácticas del pasado, podrás establecer una jerarquía y un orden (es un buen momento para empezar a utilizar la técnica de los pillar pages y los topic clusters, por ejemplo) y harás que tu web sea más atractiva a los ojos de Google, ya que podrá rastrear, indexar y entender mejor tu contenido.

Mejorarás la calidad de los contenidos de tu blog

Podrás deshacerte de posts que no te representan, con faltas de ortografía, mal escritos e incluso con información errónea o desactualizada.

Mejorarás la relación con tus clientes

Podrás adaptarte y responder a las necesidades de tu público objetivo que tal vez habías dejado pasar por alto hasta ahora. Como resultado, llamarás su atención mucho más y te ganarás su confianza.

Tomarás el control de tu web al 100%

Y es que serás consciente de lo que está pasando en todo momento y será más difícil llevarte sorpresas desagradables.

¿Cómo elegir qué artículos optimizar?

todo lo que se puede medir se puede mejorar, frase de peter drucker

Todo lo que se puede medir se puede mejorar. Así lo afirmaba el que se considera uno de los mayores filósofos de la administración de empresas de la historia, Peter Drucker, quien también redactó algunos de los manuales de liderazgo más influyentes en el mundo empresarial.

Esta máxima se aplica perfectamente a los contenidos, para los que es fundamental contar con herramientas de analítica web. Si no mides lo que creas (y no solo vale con eso, también hay que revisar, contrastar y analizar), no puedes saber qué impacto está teniendo tu trabajo.

Antes de empezar a optimizar cualquier post, primeramente tendremos que ver el rendimiento que están teniendo todos nuestros artículos. Para ello, abriremos Google Analytics, escogeremos que nos muestre los datos de los últimos 30 días y seleccionaremos la siguiente ruta:

Comportamiento – Contenido del sitio – Todas las páginas
google analytics comportamiento contenido del sitio todas las páginas

Tendrás acceso a diferentes métricas, como el número de visitas a cada artículo, el promedio de tiempo en la página, el porcentaje de rebote, porcentaje de salidas, etcétera.

Si seleccionas “Número de visitas a páginas”, podrás ordenarlos de menos a más visitas.

Puede que te aparezcan una infinidad de URLs indexadas, así que ve pasando con las flechas hasta que des con los artículos de tu web que peor desempeño tienen (y por los que deberías empezar a optimizar).

¿Qué contenidos actualizaremos? Aunque según la máxima de Drucker todo sea mejorable, nos centraremos en optimizar los siguientes artículos:

Posts que no funcionan

Siempre han tenido un desempeño muy bajo. Es posible que más de una vez te hayas preguntado qué hacen ahí e incluso a veces desearías que no existieran. ¡Ha llegado la hora de optimizarlos y darles un lavado de cara!

Posts que han perdido fuerza

Solían posicionarse muy bien, pero por alguna razón el tráfico ha caído en picado y ahora tu competencia aparece en las SERPs mucho antes que tú. No dejes que mueran: intenta entender qué ha pasado, optimízalos y recupera tu trono.

Posts con temáticas repetidas

Son dos o más artículos que hablan del mismo tema y que incluso puede costar diferenciarlos. Acostumbran a tratar temas genéricos y suelen tener una extensión muy breve. Normalmente no funcionan, o quizá tienes uno que no lo hace y otro que sí.

¿Cómo revisar si ya hay contenido sobre un tema en un blog?

Para encontrar cualquier artículo desde WordPress, es tan fácil como ir al apartado de “todas las entradas” y buscar la palabra clave que te interese. Por ejemplo, si tienes un blog de recetas y no sabes si ya has escrito sobre cómo hacer tacos, pondrás “tacos”.

Google Analytics también permite hacer una búsqueda parecida, precisamente en la sección que acabamos de ver (Comportamiento -> Contenido del sitio -> Todas las páginas). Solo tendrás que introducir la palabra clave que te interese y, ya que estás, también podrás ver qué rendimiento están teniendo los artículos que aparecen.

Lo malo de estos métodos es que hay veces que trabajarás para un cliente y no tendrás acceso ni a su cuenta de Analytics ni a su WordPress. Además, estas búsquedas solo te mostrarán estas palabras clave si se han incluido en la URL (Analytics) o en el H1 (WordPress), pero no lo harán con sus variaciones o palabras similares que no aparezcan ahí.

Puedes intentarlo con la barra de búsqueda del blog. Lo malo es que muchos blogs no disponen de ella, y hay veces que no muestran todo lo que queremos encontrar. ¿Hay otra forma de buscarlo? ¡Por supuesto!

Para encontrar un post que contenga cualquier palabra que te interese, escribe lo siguiente en la barra de dirección:

site:URLdetuweb.com “keyword”

Por ejemplo:

site:allrecipes.com “guacamole”

búsqueda con el comando site para la keyword guacamole

Se mostrarán todas las entradas actualmente indexadas en el dominio allrecipes.com que contengan la palabra “guacamole”.

Puedes usar otras combinaciones para encontrar resultados que incluyan dos palabras:

site:URLdetuweb.com “keyword” AND “keyword”

Por ejemplo:

site:allrecipes.com guacamole AND “pico de gallo”

búsqueda con el comando site y and para las keywords guacamole y pico de gallo

Se mostrarán todas las entradas del blog que incluyan tanto “guacamole” como “pico de gallo”.

¿Y qué hacer cuando quieres encontrar posts que incluyan cualquiera de las dos palabras que te interesan? Puedes utilizar tanto keywords distintas como combinaciones de las mismas (singular/plural, etcétera):

site:URLdetuweb.com “keyword” OR “keyword”

Por ejemplo:

site:allrecipes.com “guacamole” OR “pico de gallo”

búsqueda con el comando site y or para las keywords guacamole o pico de gallo

Se mostrarán las entradas que incluyan “guacamole” o bien “pico de gallo”.

Es importante que hagas este tipo de búsquedas antes de empezar a redactar un nuevo post, ya que si se trata de un blog muy grande o de empresas en las que ha habido mucha rotación de personal, es posible que quieras redactar un post sobre un tema que ya haya aparecido anteriormente y ni siquiera seas consciente de ello. De no hacerlo, te arriesgas a que tus páginas compitan entre ellas y ocurra lo que se conoce como canibalización SEO o de palabras clave.

¿Qué es la canibalización SEO y cómo evitarla al optimizar posts?

hannibal lecter if people make you sick then maybe you should cook them longer meme

Para Hannibal Lecter el tema culinario no ha terminado aquí, pero para ti, si sigues nuestros consejos, sí.

La canibalización SEO (o, más concretamente, canibalización de palabras clave) sucede cuando desde una misma web estamos tratando de posicionarnos por las mismas keywords con diferentes contenidos. En lugar de centrarse en pelear cara a cara contra la competencia, estos contenidos se obstaculizan entre sí.

Llevado a un extremo, nos encontraremos con artículos prácticamente idénticos, en los que solo cambia ligeramente el título. Por ejemplo:

Tendencias en Instagram: parte 1
Tendencias en Instagram: parte 2
Tendencias en Instagram: parte 3

Para resolverlo, lo mejor es unificar el contenido de la forma que mejor se adapte a las palabras clave para las cuales quieres posicionarte.

Una vez tengamos claros todos estos conceptos, podremos por fin ponernos manos a la obra con la optimización de nuestros artículos.

Qué optimizar en un post: paso a paso

A la hora de optimizar un contenido es importante revisar tanto el artículo en sí como los elementos que lo complementan. No hay un orden establecido y verás que algunos puntos se complementan, por lo que te recomiendo que vuelvas atrás siempre que lo necesites.

Faltas de ortografía y errores gramaticales

Los textos con faltas de ortografía, errores de gramática o puntuación incorrecta generan desconfianza y falta de credibilidad. Si la ortografía no es lo tuyo o por falta de tiempo acostumbras a ir tan rápido que a veces se te escapan cosas, las extensiones de Chrome LanguageTool y Grammarly te ayudarán a evitar algún que otro descuido.

Tanto si escribes en tu idioma materno como si publicas artículos en otros idiomas, asegúrate de que el resultado final sea impecable. Evita las traducciones automáticas y contrata los servicios de un traductor freelance. Si no sabes dónde buscar, en Be My Content te ofrecemos asesoramiento personalizado y servicios de traducción orientados a resultados, con la optimización de palabras clave en mente y con el objetivo de mejorar tu posicionamiento SEO internacional para que tu web tenga visibilidad a nivel global.

Legibilidad

Asegúrate de que tu texto es comprensible y que está organizado en frases y párrafos breves. Utiliza encabezados y negritas, pero sin abusar de ellas. Ten en cuenta que el lector no se parará a leer tu artículo, sino que lo escaneará. Y no solo eso, sino que además muy probablemente te estará leyendo desde un móvil. Deberías hacer todo lo posible para que tus artículos se lean con fluidez y se adapten a cualquier dispositivo.

Una buena forma de incitar a tus usuarios a leer un contenido extenso es incluyendo una tabla de contenidos en tus posts. De esta forma, el lector podrá ver enseguida de qué va tu artículo y seleccionar lo que le interesa. Piensa que normalmente querrá ir al grano, así que procura facilitarle la faena en la medida de lo posible.

Si utilizas WordPress, es tan fácil como instalar el plugin Easy Table of Contents.

Encabezados

¿El título principal (H1) contiene la keyword principal que queremos posicionar? ¿Es un título suficientemente atractivo para captar la atención del lector?

Recuerda que los encabezados largos tienen más posibilidades de posicionarse bien (ya que contienen más palabras), así como si incluyes preguntas que coincidan con las búsquedas de los usuarios (por ejemplo, “¿Cómo cocinar arroz en microondas?”).

Otro formato que lleva mucho tiempo funcionando son los “listicles” o listados (“12 trucos de cocina que harán tu vida más sencilla”, por ejemplo).

En este último caso te recomiendo que pongas números fuera de lo común, más allá del 5 o del 10. 14, 23, 72…

La gente se preguntará por qué usas ese número y no uno más genérico: despertarás su curiosidad (y sus ganas de hacer clic). Eso sí, ahórrate los decimales (creo que nunca he visto “5,25 maneras de hacer un huevo frito”, y espero no tener que verlo nunca).

Asimismo, asegúrate de que los demás encabezados (H2, H3) incluyen palabras clave relevantes.

Veracidad y caducidad de la información

Optimizar un post es una gran oportunidad para crear contenidos evergreen y eliminar referencias temporales, obsoletas o incluso erróneas.¿Los datos que se presentan tienen sentido? ¿En qué fuentes se basan? ¿Sigue siendo válido todo lo que se dice o las estadísticas que se presentan se remontan a años atrás? Asegúrate de que la información sea fiable, contrastada y que hoy en día siga teniendo validez.

Este punto también es válido en cuanto a las fotos. ¿Tienes artículos con fotos de teléfonos móviles viejos o de futbolistas que llevan camisetas de un equipo en el que hace años que no juegan? A no ser que sea una web de noticias o se encuentren en un contexto que lo justifique, deberías actualizarlas.

Tono y lenguaje

Es posible que el blog empleara un registro más formal en sus primeros años de vida y, con el paso de los años, se haya decidido utilizar un tono más amigable porque así lo exigía el buyer persona. Incluso es posible que trabajes en un ecommerce con productos juveniles y otros que requieran un tono muy formal por su público objetivo y tengas que andar mezclándolos.

Sea como fuere, asegúrate de que el tono del post se ajusta al público objetivo y que el resultado final sea natural. Además, evita las opiniones y comentarios fuera de lugar cuando el contexto exija que seas objetivo y que te ciñas a los datos.

Imágenes

Revisa que incluyan texto alternativo (ALT text) y que este tenga sentido. En un principio debería reflejar nada más y nada menos que lo que hay en la imagen, y deberías evitar caer en la tentación de atiborrarlo de keywords si no vienen a cuento.

El ALT Text es un elemento clave para mejorar la accesibilidad de tu sitio web, ya que permite que los visitantes de tu blog que necesitan lectores de pantalla puedan leerte sin ningún obstáculo.

El texto alternativo es uno de los factores de posicionamiento más importantes para las fotos. Si usas WordPress y hasta ahora no te has dado cuenta de cómo hacerlo, es tan fácil como modificar una foto o subir una nueva para que la plataforma te dé la opción de insertarlo.

También es importante el nombre del archivo de imagen que vayas a subir. Evita los nombres que generan las cámaras de fotos por defecto (“DSC24352”, por ejemplo) y opta por algo que tenga relación con la imagen.

En caso de que sean muy grandes, comprímelas para que no disminuyan la velocidad de carga del sitio web (TinyPNG lo hace muy bien, así como Optimizilla y Web Resizer).

Si tienes un post muy largo y solo usas una foto de cabecera, añade más imágenes. El resultado final será más llamativo y animarás al lector para que siga leyendo.

Además de las fotos, considera añadir infografías. Si quieres dar rienda suelta a tu creatividad, puedes crearlas tú mismo con Canva o Crello sin tener muchos conocimientos de diseño.

A no ser que tengas acceso a un banco de imágenes de pago, asegúrate de que usas imágenes sin derechos de autor y que las atribuyes siempre y cuando sea necesario.

Algunos de los bancos de imágenes más frecuentes son Pexels, Pixabay, Unsplash y Kaboompics. Cuidado con Wikimedia Commons: suelen ser válidas pero algunas necesitan atribución, ya que tienen derechos de autor. También puedes utilizar las que encuentres en Google Imágenes, asegurándote de que las imágenes que elijas aparezcan en la sección “etiquetadas para su reutilización”.

Para imágenes vectoriales, puedes probar con Freepik y hasta 20 opciones más. Tú decides cuál se adapta mejor a tus necesidades.

Metatítulo y metadescripción

Asegúrate de que incluyes los metatítulos y las metadescripciones en cada página de tu web y post de blog. Deberías plantearlas como una especie de promesa que le hacemos al lector, de forma que si decide decantarse por nosotros en lugar de por la competencia no le defraudemos y encuentre exactamente lo que le aseguras.

¿Cómo añadirlos? Si utilizas WordPress, será tan fácil como descargarte el plugin de Yoast y añadirlos en cada entrada de blog.

Si quieres ver cómo se verán tanto el metatítulo como la metadescripción en los resultados de búsqueda, SERPsim.com te lo pone fácil.

Keywords

¿Qué keywords has trabajado? ¿Son genéricas o long tail? ¿Son las más adecuadas para este contenido? ¿Ya las has potenciado en otros artículos?

Ya te hemos hablado de la canibalización. Al concentrar los esfuerzos en posicionar una keyword con dos (o más) posts en vez de uno solo haces que compitan entre ellas. Como consecuencia podrías volver loco al señor Google, que se preguntará qué quieres (o más bien dicho, si sabes lo que quieres).

Utiliza las palabras que los usuarios utilizarán potencialmente para encontrar tus posts. No abuses del lenguaje técnico (a no ser que esté justificado), y en caso de no saber si el usuario entiende lo que dices o no, intenta definir los conceptos que quizá se escapan de su conocimiento.

De nuevo, piensa en tu público objetivo. Es posible que algunos usuarios hagan consultas más específicas o más genéricas. Si tienes en cuenta estas diferencias de comportamiento de búsqueda a la hora de definir tus palabras clave y haces una buena mezcla, seguramente conseguirás mejores resultados.

El Planificador de palabras clave de Google Ads te ayuda a descubrir variaciones de keywords y consultar el volumen de búsqueda estimado para cada una.

Asimismo, el informe “Rendimiento” de Google Search Console te muestra las principales consultas en las que se muestra tu blog o web y cuáles de ellas están atrayendo más tráfico.

Asegúrate de que las keywords que elijas para tu artículo se basen en la intención de búsqueda del usuario (también conocida como como “search intent”, en inglés). Es decir, que tu artículo sea lo que el usuario querrá leer al buscar esas palabras clave en Google.

La misión de Google es satisfacer las intenciones de los usuarios en el menor número de clics posible. Con esta finalidad, Google es capaz de comprender el contenido a nivel semántico y puede determinar qué quiere encontrar una persona cuando emplea una determinada keyword.

Por ejemplo, si buscas “escape room en Barcelona” no encontrarás ninguna definición de qué es una “escape room”, ya que no es lo que el usuario quiere encontrar.

Y todo esto se lo debemos a un colibrí.

conversación, semántica y contexto, palabras clave para definir el algoritmo de google hummingbird

Si trabajas como copywriter o creador de contenido, el colibrí es una de las razones por las que tu trabajo es cada vez más necesario.

En 2013, Google introdujo un algoritmo conocido como Hummingbird (colibrí) que afectó al 90% de las búsquedas y con el que el marketing de contenidos ganó más peso que nunca.

Desde la implantación de Hummingbird, Google hace sus búsquedas basándose en la semántica (la relación entre palabras, frases y su significado) con la finalidad de comprender la verdadera intención del usuario, más allá de unas meras palabras clave privadas de contexto.

Gracias a Hummingbird, Google se basa en conversaciones, en búsquedas que se harían de forma natural en una conversación hablada y tomando en cuenta todas las palabras que el usuario busca (de ahí también la importancia de las palabras clave de cola larga o long tail).

Tan importante fue su aparición que no es de extrañar que este simpático animal cope la portada de uno de los manuales de SEO más importantes a nivel global, The Art Of SEO. Si no lo tienes, te recomiendo que te hagas con él para profundizar conceptos y que no se te escape nada.

Enlaces

¿Hacia qué página o páginas quiero que se dirija el usuario con mis posts? ¿Qué producto quiero que conozca y que compre? ¿Qué otras páginas de confianza puedo incluir en mi artículo para complementar la información?

Utiliza enlaces internos (a tu propio sitio) y externos (hacia otras páginas de confianza), pero intenta que le aporten valor al usuario, de forma que amplíen la información que presentas en tu post.

Asimismo, comprueba que todos los enlaces de tu post siguen funcionando. Si das con enlaces rotos (es decir, con links que ya no funcionan, ya sea porque ya no existen o porque la dirección es incorrecta), cámbialos.

No atiborres tu artículo de enlaces pero tampoco publiques contenidos sin enlazar. Eso sí, intenta distribuirlos a lo largo del texto: evítalos nada más empezar o terminar un párrafo y en lugares donde a nivel visual no queden bien.

Ah, y evita enlazar a la competencia: parece de cajón, pero créeme: los que nos dedicamos a los contenidos y al SEO hemos visto de todo.

¿Quieres llevar el enlazado de tu blog al siguiente nivel? Siempre que puedas, utiliza la técnica de los pillar pages y los topic clusters: elige un artículo central (pillar) del que se extraigan temas similares (clusters), de forma que al enlazar a ellos se profundice en la materia.

Puedes hacerlo tanto con posts nuevos como con aquellos ya existentes. Reestructurar las entradas de tu blog también forma parte del proceso de optimización.

Anchor text

El anchor text (o texto ancla) es una palabra, frase o una parte de un texto que contiene un enlace hacia otro post o web. En resumen, es el texto al que le insertamos un enlace para que los usuarios hagan clic.

Limita los anchors de una sola palabra a cosas muy puntuales, como definiciones de diccionario de una palabra o un enlace a la web de una marca (brand anchor).

Asimismo, evita los anchor text muy largos: procura que sean cortos (de 3 a 5 palabras) pero descriptivos. No abuses de las palabras genéricas (evita los “clic aquí”, “este enlace”) ni de las keywords exactas y evita incluir texto que no tenga relación con el contenido de la página a la que enlazas. Cuanto más naturales sean, mejor.

Llamada a la acción

A todos nos gusta que nos animen a hacer algo. Por eso, no es de extrañar que los textos con llamadas a la acción o CTA (de “Call To Action”, en inglés) sean más efectivos. Si no la incluiste en su momento, hazlo ahora. Te ayudará a que tus lectores comenten, se suscriban a tus newsletters o realicen la acción deseada más fácilmente.

Otra cosa que puedes implementar son los contenidos descargables. Ebooks, guías, plantillas… Puedes hacerlo para incentivarles a que se unan a tu lista de correo (¿te suena lo típico de “suscríbete a mi newsletter para recibir mi ebook”? Seguro que has picado más de una vez) o incluir un enlace de descarga directa en el post, en función de lo que necesites.

Longitud del post

Si el texto original se quedó un poco corto, añade nuevos párrafos. ¿Tienes entradas cortas que no se posicionan bien? Aunque la longitud ideal de los posts es un tema que siempre genera debate y el SEO no es (ni será) nunca una ciencia exacta, los contenidos largos (entre 1000 y 2500 palabras) suelen generar más tráfico, ya que abordan más temáticas y como consecuencia responden a más preguntas que podrían hacerse los usuarios.

Además, al redactar un post de una cierta extensión podrás repartir mejor las palabras clave, con lo que evitarás más fácilmente el llamado “keyword stuffing”, que no es nada más y nada menos que atiborrar de palabras clave textos y que Google te penalice por exceso de densidad.

cómo se ve atiborrar un texto de keywords o keywords stuffing según los simpson

Y sí, siempre habrá una escena de Los Simpson para describir todo lo que ocurre a nuestro alrededor.

Un último apunte: aunque los posts más largos suelan posicionarse mejor, meter paja nunca está justificado. Asegúrate de que tus contenidos le aportan valor al usuario, independientemente de su extensión. A veces menos es más.

Plagio, contenido duplicado y “thin content”

Por suerte o por desgracia, el “no copies” no terminó con tu etapa de estudiante, sino que te acompañará por el resto de tu vida. Como copywriter, redactor de contenidos o periodista, es normal que consultes fuentes a la hora de escribir, pero para Google, al igual que para tus profesores, el plagio no está justificado.

Google llama “thin content” a todo el contenido de baja calidad. Aunque el nombre “thin”  (“delgado, en inglés) nos sugiera que se trata de artículos de poca extensión, esta definición no es del todo correcta y no tiene por qué ser así.

En líneas generales, el “thin content” puede hacer referencia al contenido autogenerado por herramientas de automatización de contenidos. Son muy fáciles de reconocer porque en general carecen de sentido.

Otro ejemplo, que además es el más frecuente (y que puede que tengas sin ser consciente de ello) es el contenido duplicado.

Según Google, el contenido duplicado son los bloques de contenido de un tamaño considerable que “coinciden completamente o son muy parecidos a otros que se encuentren en ese mismo dominio o en cualquier otro”.

Hay páginas como la política de privacidad, el aviso legal o la política de cookies que aunque tengamos que incluir de forma obligatoria no indexaremos. Estos textos son copia y pega modificados ligeramente con nuestros datos. El porcentaje de originalidad es tan bajo que de no bloquear su indexación con la metaetiqueta “noindex” (muy fácil con el plugin de Yoast si usas WordPress) podríamos tener problemas. Además, no nos interesa que los robots de Google rastreen este tipo de páginas, ya que no aportan valor añadido y no nos ayudan a posicionarnos mejor.

Para evitar el contenido duplicado en páginas que sí quieres posicionar bien, utiliza Copyscape o Plagiarism Checker de Small SEO Tools. Son herramientas que te indican el porcentaje de plagio y las frases o párrafos copiados, para que puedas reescribirlos o, si lo crees conveniente, eliminarlos.

En líneas generales, todo lo que sobrepase el 10% de plagio puede hacerle mucho daño a tu sitio, así que revísalo siempre y haz todo lo posible para rebajar ese porcentaje al mínimo.

Y recuerda: ser original te ayudará a distinguirte y a llamar la atención del lector que seguramente anda en búsqueda de algo único y diferente.

Fecha de publicación y actualización

¿Escribiste un post hace 10 años, lo has optimizado pero tienes miedo de que el usuario no lo lea porque es muy viejo?

Normalmente, la mejor opción será mantener las fechas de publicación originales e incluir una fecha de última actualización. De este modo, evitaremos confundir al usuario, que verá que el post se ha actualizado con el tiempo y así no engañaremos a Google con cambios de fecha.

Redirección

Es posible que necesites hacer alguna que otra redirección. Por ejemplo, en caso de que cambies la URL (porque necesitabas mejorar las palabras clave o el motivo que sea) y quieras mantener el posicionamiento que el post tenía anteriormente.

Puedes hacerlo con plugins de WordPress como Redirection, aunque puede que según cómo lo tengas configurado te lo cree de forma automática. Y no te olvides de actualizar los enlaces a ese post que tengas en otros artículos: de este modo reforzarás el SEO aunque ya haya una redirección hecha.

Para encontrar esos artículos, es tan fácil como poner la URL exacta en el buscador de entradas de WordPress y ahí encontrarás todos los posts.

Nunca borres un artículo antiguo. Puede tener enlaces de alguna otra página y, aunque creas que eliminándolo desaparecerá, el usuario se puede encontrar con un indeseable error 404 cuando aterrice en esa página.

Si tienes artículos antiguos con poco movimiento y tienes otros más nuevos con temáticas similares, puedes hacer una redirección 301 a artículos más nuevos y con un mejor desempeño.

redirección 301 en qué consiste

Si has instalado Redirection, podrás gestionar redirecciones 301, realizar un seguimiento de los errores 404 y mejorar tu sitio, sin necesidad de tener conocimientos de Apache o Nginx.

¿Qué hacer tras optimizar un post?

Puede que estés un poco abrumado. Y es lo más normal del mundo, porque por poder, podríamos optimizar cualquier post y una infinidad de aspectos.

Sin embargo, la optimización de un post a menudo no es otra cosa que implementar pequeños cambios e ir comprobando semanalmente si el tráfico mejora o no.

Si analizas estos cambios, es posible que no se aprecien estas mejoras a simple vista. No obstante, pueden tener un impacto increíble en la experiencia del usuario y en los resultados orgánicos de tu web.

Una vez termines con tu optimización, comprueba que la URL está correctamente indexada a través de Google Search Console (a través de la herramienta de inspección de URLs).

google search console inspección de url

Una vez hecha esta comprobación, es importante que le des difusión a tu post optimizado a través de las Redes Sociales y tus newsletters.

Recuerda que ser activo en las redes te ayuda a evitar que tus clientes se olviden de ti. En vez de estar meses en silencio, si no tienes tiempo para publicar contenidos con mucha asiduidad puedes volver a compartir tus posts de vez en cuando para generar más visitas y que vean que sigues al pie del cañón.

Si necesitas ayuda con la optimización de tus posts, recuerda que puedes contactar con Be My Content. ¡Estaremos encantados de asesorarte!

Imagen de cabecera: Freepik.

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